Área de especialización
El RGPD y el AI Act crean un marco normativo acumulado cuando los sistemas de IA procesan datos personales. Analizamos los derechos del interesado, las evaluaciones de impacto, el papel del DPO y las decisiones automatizadas con efectos jurídicos.
La protección de datos personales en entornos de inteligencia artificial plantea algunos de los desafíos normativos más complejos del ordenamiento actual. Cuando un sistema de IA procesa datos personales —lo que ocurre en la mayoría de las herramientas jurídicas modernas—, el despacho debe cumplir simultáneamente con el RGPD y con el AI Act, dos reglamentos europeos con lógicas distintas pero con zonas de solapamiento significativas.
Nuestros análisis en esta área cubren tanto la vertiente técnico-jurídica —qué significa exactamente "tratamiento automatizado", cómo se determina el responsable del tratamiento cuando interviene IA de un tercero— como la vertiente práctica y forense: qué documentación exige una autoridad de control, cómo se gestiona un ejercicio de derechos ARCO cuando la decisión la adoptó un algoritmo, o qué responsabilidad asume un DPO que no supervisó correctamente un sistema de puntuación automatizada.
El solapamiento entre el RGPD y el Reglamento IA genera un marco de doble obligación de supervisión sobre la figura del DPO.
El art. 22 RGPD ha ganado nueva relevancia con la proliferación de sistemas que producen recomendaciones con efectos jurídicos directos.
Guía práctica para determinar cuándo el uso de un sistema de IA activa la obligación de evaluación de impacto bajo el RGPD.
Doctrina y jurisprudencia sobre protección de datos e IA, cada lunes.
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